Gracias


Un día cualquiera al acostarte revisas lo vivido y te das cuenta de la cantidad de mensajes negativos que has oído, escuchado e incluso puede que elaborado, sin mala intención ninguna, sobre la infancia.

En el súper, una abuela le dice a su nieto “¡Para ya! ¿no sabes estarte quieto? ¡No se puede hacer nada contigo!

Esperando para cruzar la calle le dice el padre al hijo “!He dicho que no te muevas, si no haces caso te van a atropellar y encima vas a estar castigado!”

Haciendo cola para pagar, la madre le dice a la hija “tendría que haberte apuntado más días a la escuela de verano, estás insoportable 

 

Resulta evidente que el fallo estuvo en la generalización, en las formas, en las palabras, en el tono… Las palabras y la forma de decirlas pueden convertir un mensaje que intenta educar, criar, cuidar en una agresión directa o en una amenaza absurda.

 

Por ello, creo que es más que necesario cambiar la mirada y darnos cuenta de tantas cosas que o no se ven, o no se valoran como debería y, por ello, comparto mi visión, para intentar ayudar en ese cambio de mirada, tan necesario y algunas veces tan complicado.

 

GRACIAS

 

Gracias por quererme siempre de forma incondicional,

Gracias por los besos, los abrazos, la caricias y las palabras de amor que salen de vosotros para mi sin esperar nada a cambio,

Gracias por hacer que me descubra capaz de cosas que nunca hubiese imaginado,

Gracias por sacar de mí una fuerza inexplicable,

Gracias por contar conmigo siempre,

Gracias por incluirme en vuestros juegos, en vuestros aprendizajes y en vuestros sueños,

Gracias por elegirme cuando necesitáis ayuda,

Gracias por todos los ánimos cuando me hacen falta,

Gracias por todas las miradas de admiración cuando no hago nada fuera de lo normal,

Gracias por multiplicar mi paciencia hasta el infinito,

Gracias por comprender que yo también me equivoco,

Gracias por perdonarme siempre los errores,

Gracias por ilusionarme con vuestras ilusiones

Gracias porqué cada mañana en que la luna y el sol se ven a la vez recuerdo el día en que me enseñasteis que eso podría ser magia y empiezo el día con una sonrisa mágica.

Gracias por elegirme como modelo y miraros en mí como en un espejo,

Gracias porque intentando ayudaros a desarrollar la mejor versión de vosotros mismos, me he sorprendido desarrollando la mejor versión de mi misma…

Gracias, mis peques, soy consciente de la gran responsabilidad que eso conlleva.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*