La psicología positiva en el ámbito clínico


 

Desde los años 90, la psicología positiva ha vivido un auge espectacular. A partir de las primeras teorías de Seligman y hasta que muchas de sus técnicas se han sometido a prueba y se ha probado su eficacia (Bolier et al., 2013; Sin y Lyubomirsky, 2009) se ha vivido en este campo un gran avance, tanto teórico como práctico. Desde el inicio del estudio de la conducta humana, la psicología se ha centrado en los estados negativos de la misma. En cambio, la psicología positiva se centra en los aspectos positivos, cómo influyen en la conducta y cómo se pueden potenciar. En este punto, no se quiere sólo llegar a teoría sino a probar métodos científicos por los cuáles se puedan potenciar las virtudes y potenciales de las personas para, entre otras cosas, prevenir ciertas problemáticas psicológicas.

De lo que se trata no sólo es de quedarse con un trozo de la conducta sino englobarla en un conjunto para tener una comprensión más equilibrada.

Técnicas en psicología positiva

Por ello, desde la psicología clínica positiva se llevan a cabo ciertas técnicas como el saboreo, el agradecimiento, el perdón, la amabilidad, la generación de emociones positivas, la potenciación del optimismo, de fortalezas y recursos psicológicos, la búsqueda de significado, el entrenamiento en reminiscencia, y ejercicios de proyección hacia el futuro como imaginar el “Mejor Yo posible”.  Muchas de estas técnicas proceden de la investigación experimental básica. La psicología clínica positiva se centra en el estudio de lo que está o funciona bien en las personas.

Con todas estas técnicas y el marco teórico se puede decir que la psicología positiva ha llegado para quedarse. La ayuda que proporcionan estas técnicas tanto a la mejora de estados negativos, como al mantenimiento y evolución de estados positivos, es un papel fundamental para seguir evolucionando hacia un crecimiento personal pleno.

La psicología positiva ha dado el golpe de timón necesario para que la psicología clínica no quede anquilosada en el siglo XX.

psicología positiva

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*